sábado, 30 de julio de 2005

calma tras la tormenta

Esta mañana llovió con fuerza sobre Temuco en mi último día allí. Los truenos sacudían la casa mientras los relámpagos como flashes distraían mis últimos afanes. Era tal la fuerza del agua que por momentos una fina capa de neblina se formaba sobre los techos al caer las gotas. Luego fue el granizo acumulándose bajo mi ventana.

Pero la lluvia se dió finalmente un respiro y allí apareció el sol por un momento, con esa proverbial "calma tras la tormenta", calentando la tierra. Aspiré fuerte ese olor antes de que el smog capitalino me lo arrebate.

Aunque durante nuestro camino al norte nos seguimos encontrando con la lluvia, siempre hubo intervalos de sol. Porque eso es lo mejor de las tormentas: que pasan. Saber cómo resistirlas es el secreto.

Ese es el secreto.
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martes, 26 de julio de 2005

Boggart, café y dos cigarrillos humeantes.

"De todos los bares de todas las ciudades del mundo, ella entra al mío..."

Fue una tarde gris cuando finalmente comprendieron que había más en común entre ellos de lo que cualquiera podía imaginar en ese momento. Fuera de ese contexto gris en que las ciudades nuevas se sumergen tratando de aparentar modernidad, el ritmo rutinario de las vidas citadinas y la previsible espera en filas de supermercado, ambos sabían que la forma en que podían salir de eso pasaba por compartir sus campos de experticia en una empresa común, una empresa capaz de potenciarlos en conjunto sin disminuír a ninguno, de llevarlos más allá de los límites de ese circo de pulgas, de ese fundo con discotecas llamado Themoswater.

Y fue así como, al calor de un café y dos humeantes cigarrillos, sellaron un pacto de mutua confianza. Las consecuencias no podrían preverlas en ese momento. Sin embargo, ambos se separaron esa tarde convencidos de que era un riesgo que valía la pena correr.

Al despedirse, la niebla ocultó el sonido de sus tacones, mientras el humo de otro cigarrillo se confundía con la penumbra de la noche.

lunes, 25 de julio de 2005

pánico y locura en la vega.

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jesus fuckin Christ they're coming again...





Son ellos. Son ellos, los simios con cola de lagarto sentados bebiendo, como por arte de magia, de las barbas del vecino que sostiene en su mano CON ENFASIS un disco con MP3 sin etiquetar que contiene todas las respuestas al Quiz del día lunes. Un ruido maquinal pero rítmico emerge por sobre las cabezas de la gente que camina rumbo a su oficina, atrayendo EL ZUMBIDO DE LAS MOSCAS algo así como una sensación de rutina, de desolación y desierto. ME DA ASCO

la boca de mi estómago arde. un círculo de fuego, un ritual satánico en mis entrañas. deja de remover las paredes mientras busco ALGO que calme el fuego ASI como también las diferentes rachas de furia, FURIA, en las gargantas de mis asesinos, cada vez que se acercan es de forma diferente, unas veces toman la forma de GIGANTESCOS ENANOS LITERARIOS enfundados en abrigos de piel de MORSA con largos bigotes mefistofélicos manchados de CREMA DE LECHE mientras sus sirvientes VESTIDOS CON AJUSTADOS TRAJES DE CUERINA se mueven ruidosamente por los alrederdores de la CERCA BLANCA con rosales
mientras trate de entenderme doctor soy una persona sensible. no puedo levantarme a esa hora porque LA LUZ es demasiada, mi piel se seca, puedo sentirlo, puedo OLER como la piel se va muriendo pooco a poco, crack- crack- crakity- crack, se resquebraja, se parte, llagas aparecen, puedo oler mi propia sangre...

Amanece. it's starting to wear off


una fina capa de escarcha cubre el jardín.
todo comienza a volver poco a poco
la gente que venera a los amplificadores
está aquí
en tu living-room
en tu sala de estar
en tu cuarto de lavado
en tu pieza de los trastos viejos
en el salón de honor de la SOCIEDAD DE ESCRITORE
en la trastienda de un negocio de menestras

¿Puedes sentirlo?
Como un gato que se estira lentamente
en tu cabeza
pero sólo sientes sus garras clavándose
clavándose
clavándose

...

dos aspirinas y un alka seltzer más tarde se sentó frente al computador y empezó:

"Jesus FUCKING Christ..."

jueves, 21 de julio de 2005

¿De nuevo?

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La foto superior y el detalle del collage las tomé en octubre del año pasado. Las fotos inferiores son del 7 de julio. Aún me cuesta imaginar esos lugares donde pasé, siendo sacudidos por explosiones, aunque a medida que pasaba el tiempo la idea se iba haciendo más familiar y la memoria iba siendo esquiva.


Sin embargo, las noticias del reciente atentado con bombas con bombas en Londres me devolvieron el recuerdo. Pienso en cómo estará la gente que conozco y eso. Aparentemente fue harto menos que la vez pasada, y la reacción ha sido bastante más calmada. Nos preocupamos más nosotros que ellos. :-P


En fin. Habrá que consecuencias trae en cuanto a poder ingresar a Inglaterra en el futuro

lunes, 18 de julio de 2005

Donde mueren los ciegos

Aunque no ví el amanecer hoy, de seguro la cordillera apareció en toda su congelada majestad. Ha hecho frío todo el día, y a lo lejos las montañas siguen cubiertas de nieve. Y el viento que baja desde allá trae consigo todo ese hielo... blanco, como la muerte.

Resulta curioso, pero esta ciudad despierta curiosas reacciones de amor/odio. Tarde o temprano uno termina, o al menos pasa, por acá. Y adoras a la urbe y su ritmo sucio y ruidoso, pero nunca dejas de añorar el hogar, el suelo que te vió romperte las rodillas y sangrar por primera vez.

Quizá sea una opinión sesgada, pero creo que el sentimiento y su contradicción es más fuerte entre quienes tenemos lazos afectivos con el Sur. Me convenzo de esto escuchando la canción que da título al nuevo album de Hielo Negro, "Donde nacen los vientos". Más allá de los clichés de no ser profeta en tu tierra o de "irse a triunfar a la capital" la banda ha hecho su carrera acá -y no es exageración decir que es una de las mejores bandas independientes del país. Aun así, o quizá por lo mismo, este disco exuda nostalgia por el Sur austral de donde son originarios: Punta Arenas, Puerto Natales, nuestro propio y congelado Finis Terrae. "No vuelvas la vista -escribía una poetisa puntarenense- todo es un inmenso Norte para ti".

A la hora de describir su estilo, la gente de HN prefieren hablar simplemente de rock. Otros han sido los que han agregado la etiqueta de "Stoner", un estilo al que no pocos se refieren también como "rock desértico"... y también el frío puede ser desierto. Aunque el de Hielo Negro sea uno poblado de vientos, árboles milenarios y aire que limpia los pulmones que en la ciudad se empiezan a podrir.

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sábado, 16 de julio de 2005

caminos misteriosos

perdí un bus

fuí a un bar

conocí a un individuo

fui abordado por una desconocida que finalmente era lesbiana

i was dazed and confused

el batero de Hielo Negro me pasó su nuevo disco

esta noche iré a ver a Vastator

y mañana no perderé el bus

...

Para ser un fin de semana no planeado,
el balance es positivo hasta el momento

miércoles, 13 de julio de 2005

El Viejo Zumbador.

Estoy en un café internet en el centro de Santiago. A mi lado está sentado un viejo. Su piel es oscura y su cabello gris, un poco blanco hacia la parte de arriba de la cabeza. Usa lentes de marco grueso color café, y obviamente el internet no es lo suyo. Tiene un pedacito de papel con algo escrito en él, probablemente una dirección de correo electrónico. Mira la pantalla y escribe. Y todo el tiempo está zumbando. Escribe, mirando con atención la pantalla, hace click con el mouse y dice: "Hummmmmmmmmmmmm". Todo el tiempo. Hummmmmmmm, hummmmm. Estoy con audífonos pero igual puedo escucharlo: "Hummmmmmmmm... hummmmmmmmm".

Siente que esto de los computadores es demasiado para él y va a buscar a un empleado. Luego vuelve a su asiento, esperando, y mientras espera vuelve a hacer "hummmmmmmmm" otra vez. Su traje es formal, probablemente es un viejo abogado, o hace alguna clase de trabajo legal, un notario quizá. Usa una corbata café y camisa blanca. Su vestón parece grueso, probablemente de lana.

El empleado del cafe toma su tiempo en llegar a nuestro lado. Le pregunta al tipo si quiere imprimir lo que está en la pantalla. Y el viejo le dice "Hummmmmm?? Oh, si, por favor imprímalo". El empleado del café hace un par de clicks y le pregunta de nuevo si está seguro. La obvia respuesta fue "Hummmm? Si, por favor."

Ahora el viejo está solo otra vez. Me da una corta mirada y yo se la devuelvo. ¿Sabe que estoy escribiendo sobre él? Difícil saberlo. Cierra lo que sea en lo que estaba trabajando y balbucea una corta despedida -"bueno, con permiso"- se levanta de su silla y camina hacia el mesón, donde paga por las impresiones y por el tiempo de internet. Se mueve hacia la entrada y luego hacia la ocupada calle, donde el tibio sol de invierno lo hará sentirse un poco demasiado abrigado en su vestón de lana.

Ahí va. El viejo zumbador.


(c) 2005, The Humming Old Man.

domingo, 10 de julio de 2005

Todos los domingos no son como éste

No hubo paseo por Camden Town ni eternas esperas en el aeropuerto de Frankfurt, ni almuerzos familiares -ninguna clase de almuerzo en realidad. Pero hubo lectura de La Nación Domingo -quién lo creyera, el mejor diario-no-independiente del domingo es del Estado!- y desayuno bastante temprano. Eso de por sí le da una gracia. Y haberse encontrado con el rastaman Jaime comprando el pan también fue interesante.

En fin, debo terminar de transcribir esa entrevista y prepararme para la semana. Que no sé si requiera tanta preparación pero... cuand0 menos levantarse temprano, desayunar y ordenar todo para el viaje del fin de semana.

El viernes celebramos mi cumpleaños con algunos amigos en casa y me convencí como por séptima vez de que a mi housemate definitivamente le falta algo. No sé que es... pero pucha que molesta. Caras largas, monosílabos por respuesta, indirectas al día siguiente. Que diablos, no fue nada que ese excelente Vodka Danska no pudiera hacer olvidar por algunas horas. Cieeeeeelos. Y nada de resaca. Hay que ser de una sola línea, caramba, nada de andar tomando vino de cuarto enjuague cuando se acaba el jugo de naranja.

Mesecina, mesecina... Io, io... io, io...

jueves, 7 de julio de 2005

Trainspotting


Luego de recuperar un poco el ritmo local -pasé como dos días acostándome a las 8 de la noche- había pensado cerrar el capítulo de Corea con otro texto, pero las noticias de esta mañana me hicieron posponer esa idea.

¿Bombas en Londres? Suena como esa vieja canción de Los Violadores. De cualquier forma es una vieja canción para los londinenses, o al menos para lo suficientemente mayores como para recordar los atentados con bombas del IRA. Las estaciones del metro aún no tienen basureros, como recuerdo de esa época. ¿La radio dice que hay demoras en el metro? Eso es algo a lo que están acostumbrados. "Cuando primero escuché la noticia, pensé demonios, es la segunda vez esta semana" -escribía una chica de Londres en un foro. No existe la paranoia que uno podría asociar con, por ejemplo, Estados Unidos. Al menos hasta ahora.

Queda por ver cómo va a afectar esto a la vida cotidiana de la ciudad. Los comentarios de usuarios de foros de internet apuntan a una relativa calma entre la gente. "Trabajo cerca de King's Cross (...) Estaba en pánico al principio. Cuando iba caminando de vuelta a mi casa me fui calmando. Es sorprendente como la gente seguía su vida usual, charlando, comiendo kebabs, sonriendo a pesar de todo" -escribe alguien más en un foro. Si, bueno, a veces no queda más que seguir adelante.

Me pregunto si habrán nuevas restricciones para viajar a Inglaterra en el futuro. En cualquier caso las condiciones no van a mejorar.

Resulta extraño escuchar nombres como Tavistock Square, Aldgate East,Woburn Place, King's Cross... lugares por los que uno ha caminado, donde te has sentado o has conversado con la gente, e imaginártelos envueltos en el caos, dominados por el pánico, humo, fuego, sangre, gritos, gente tambaleándose... Al menos hasta ahora me queda la tranquilidad de que la gente a la que conozco no le ha pasado nada, aunque queda por averiguar de algunos. Es de esperar que eso de "no news is good news" resulte cierto esta vez.

Ojalá.

domingo, 3 de julio de 2005

La larga Marcha...

Estoy en el aeropuerto de Frankfurt (...) Hace varias horas ya ke sali de Seul -Incheon. Donde por cierto era posible usar computadores de a de veritas y no estas huevadas raras de Frankfurt. Estoy levemente cansado, mas ke nada porke mi bolso de mano esta pesado (y Boston?) Aun me quedan varias horas por viajar -son las 7:43 PM y salgo a las 10:00 PM aprox. Atras quedaron los dias de seminario, consejo y trabajos varios. Aunque el broche de oro hubiera sido ir al karaoke (do-reban, en coreano) la ultima noche, de todas formas esuvo bien. Uno de nuestros anfitriones incluso nos obsequio con tortas -de te verde...- Cuando yo bromeando dije que la torta era de Kimchi -el omnipresente rábano picante coreano- todos se rieron, pero la verdad es ke en el aeropuerto habia chocolate de kimchi. Sin comentarios.

Bueno, ya estaremos de vuelta por alla. Someday.