jueves, 17 de marzo de 2011

Periodistas


“…Magnusson alejó la botella de vodka como si estuviera demasiado cerca de él.

“Empecé como un aprendiz de 15 años en uno de los periódicos de Estocolmo,” dijo. “Eso fue en la primavera de 1955. Había allí un viejo editor nocturno llamado Ture Svanberg. Era casi tan borracho como lo soy yo ahora. Pero era meticuloso con su trabajo. Y era un genio para escribir titulares que vendían diarios. (…) Fue Svanberg quien me enseñó a ser periodista. Él solía decir que había dos tipos de reporteros. ‘Los del primer tipo escarban en el suelo para encontrar la verdad. Se paran allí abajo, en el agujero, sacando la tierra para afuera. Pero arriba hay otro hombre con una pala, echando la tierra de vuelta. Siempre hay un duelo entre esos dos. La eterna prueba de fuerza para ver quién manda en el cuarto poder. Algunos periodistas quieren exponer y revelar cosas, otros hacen encargos para quienes están en el poder y ayudan a esconder  lo que realmente está pasando.’

“Y así es como era de verdad. Aprendí rápido, aunque sólo tenía 15 años. Los hombres en el poder siempre se han aliado con enterradores y empresas de limpieza simbólicas. Hay muchos periodistas que no dudarán en vender sus almas para hacerle mandados a esas personas. Para echar la tierra de vuelta al agujero. Para tapar los escándalos. Para acumular una apariencia de verdad, manteniendo la ilusión de una sociedad limpiecita.”

(Henning Mankell, de su novela “Sidetracked”)