miércoles, 19 de abril de 2006

Rock'n'Fuckin'Roll: Nashville Pussy en vivo

Aunque ya ha pasado algo de tiempo, aquí les dejo con esta reseña...

NASHVILLE PUSSY, TOKYO DRAGONS, MOTORCITY DAREDEVILS

1 de abril, Garage, Londres.

Mi primer contacto con Nashville Pussy fue a través de un viejo ejemplar de la revista Metal Hammer. Era un reportaje sobre festivales de rock en Europa, no recuerdo si sobre Donington, Wacken, o algo en Suecia; como fuera, ahí aparecía la foto de Ruyter Stuys, brazo derecho en alto, la cabellera rubia y salvaje, el generoso escote, guitarra en mano, gritándole algo al público. El artículo hacía referencia a las tetas (sic) de la guitarrista, pero decía poco sobre la banda en sí. Lo demás lo deduje yo mismo: la bandera confederada, el nombre, la gorra de camionero del cantante. Southern Rock, lo que sea que signifique esa etiqueta.

Fue más o menos lo que pensé cuando Linda, una amiga, me dijo que iban a estar tocando dentro de poco en Londres. La cosa prometía ser divertida: rock, cerveza y tetas. "La guitarrista de NP es una dama realmente sexy" dijo Linda. "Tienes que ir a verlos. Es sencillo: rock and roll, simple, nada muy complicado, algo para divertirse". Oh bueno, reconozco que no soy el tipo más rogado del mundo cuando alguien me está invitando a ver una banda de rock, sobe todo si tiene tantos "valores agregados" como prometía esa noche.

Así que ahí estábamos, listos para el rock, mientras hacíamos la previa en un bar cercano al lugar del concierto. El bar se llamaba "The Famous Cock", pero no daba muchas pistas sobre quién sería el dueño de la "famosa polla". No alcanzamos a averiguarlo, pues era hora de allegarse al Garage, aunque mis colegas no se veían muy entusiasmados respecto a los teloneros, Tokyo Dragons. "No son muy interesantes. Son basura" había dicho Linda, y eso me dejó metido un rato. De cualquier forma, no podía ser tan malo, pensé. Y de hecho nos llevamos una pequeña sorpresa, pues antes que los mencionados dragones se presentó otra banda, llamada Motorcity Daredevils. Estos individuos nos presentaron un hard rock sucio y bastantes pinceladas de stoner en la mezcla; rock callejero, con olor a cerveza y tabaco. Te podías imaginar eso mirando al vocalista, con su camisa blanca y sus gafas Ray Ban, pero sus riffs eran de los que te hacen mover la cabeza. Un set de poco más de media hora, donde al típico mid-tempo hard rock se añadían un par de canciones rápidas, algo para cabecear con más fuerza, en fin... Un tema algo más lento y pegado cierra su show. Nos fuimos cerca de la barra, para ver el mesón con la mercancía de la banda y volver a llenar nuestros vasos. Su demo de 3 temas valía luca, así que me lo compré.

Luego de un rato subió Tokyo Dragons a escena... y la verdad sea dicha, al cabo de un rato empecé a disfrutarlo. Es cierto, su hard rock medio blusero, en la línea de lo que algunos llamarían "glam rock" de escuela californiana, muy '80s, no era nada del otro mundo; no había redescubierto nada, se podría decir. Así y todo, sus canciones tenían ritmo, y para el ánimo fiestero que había en el lugar eso fue más que suficiente. Se notaba que los tipos ya tenían su público, además. El vocalista sonaba un poco como al de Cinderella o Jackyl, es decir, ese tono agudo, ... oh bueno, a estas alturas ya sabrán a lo que me refiero. Incluso Linda estuvo vacilándolos un rato al final.

Terminan su set y bueno, en pocos minutos ya Nashville Pussy estaba instalando sus equipos. No sé cómo me las arreglé para llegar desde la barra hasta donde estaban Linda y Pete con dos vasos de cerveza y no derramarlos, ni tuve tiempo para preguntámelo, pues en ese momento las luces se encendieron, la batería empezó a marcar el ritmo, y al centro del escenario el vocalista, Blaine Cartwright, gritó "What's the time?!". "It's PUSSY time!" le contestó Karen Cuda, la bajista, y eso fue todo lo que se necesitó para que quedara la crema. Todo el mundo saltando, los vasos de cerveza volaron, y su contenido obviamente cayó sobre todos nosotros. Eramos una masa humana compacta, apestando a cerveza, tabaco y sudor, saltando y moviendo la cabeza al ritmo del sucio rock and roll de NP.

¿Southern Rock? Que importaba. Era fuerte, era sucio, era divertido, y qué diablos, era justo lo que necesitaba. Hacía tiempo que no estaba en una tocata tan... enérgica, no sé como describirlo. Ver tocar a una buena banda siempre es bueno, pero en este caso además era divertido. De todas las tocatas a las que he ido, no recuerdo ninguna donde una mujer increíble me haya escupido Jack Daniels encima... Y es que la guitarrista se roba el show. No sólo por aquellas "dos buenas razones", sino porque realmente es un espectáculo verla: sexy, ruda, rockera, tirando patadas al aire, sacudiendo su cabellera, tocando realmente en la cara del público... qué decir, esta chica sí que tiene actitud. Creo que los que estábamos a la derecha del escenario en su mayoría teníamos nuestros sentidos puestos en ella. De todas formas, el frontman no se veía opacado por eso; había una sensación de equilibrio en escena, en fin, sea como sea, fue una entrega de puro y duro rock'n'roll.

La audiencia estaba bastante prendida, muchos volaban por sobre las cabezas hasta caer en el escenario y luego de vuelta al público; fue tanto que en un momento el cantante pidió que se calmaran, porque en una tocata reciente un tipo le había roto la guitarra de una patada, y ahora no quería parar. De todas maneras no dejaron de agradecer la respuesta del público inglés --estaban vueltos unos monos-- y luego de su último tema, invitaron a los integrantes de Tokyo Dragons arriba para terminar el show con una versión de "You Shook Me All Night Long" de AC/DC. Muy apropiado, para una banda que nos sacudió buena parte de la noche.

Cansados como estábamos, nos detuvimos un rato en la barra, para recobrar el aliento antes de irnos. Aunque las historias y anécdotas que siguieron son probablemente material para otro artículo, supongo que es un cierre apropiado decir que desde la barra divisamos a Ruyter Stuys y, obviamente, nos acercamos a conversar. Uno tipo que me había conocido ahí le dijo que yo era de Chile, a lo que reaccionó hablando un par de cosas en castellano y contándome que tenía ganas de visitar nuestro país. Quedamos en que yo la iba a invitar a carretear al Bar de René cuando eso sucediera. A la espera de que se concretara la invitación, accedió a sacarse una foto conmigo, y a pesar de que salió oscura, puedo decirles, modestamente, que lo comido y la bailado no me lo quita nadie. Je.

Referencias en la web:

Motorcity Daredevils en Myspace
Tokyo Dragons donde mismo
Pagina de Nashville Pussy


2 comentarios:

Anónimo dijo...

bien...bien...ahora que es eso de que ruyter quiere venir a chile y de que tu la invitarias a esa mierda de bar llamado bar de rene...en vez de que la o los llevaras a un bar con estilo como la batuta...bien igual o no...

Nawel dijo...

¿Bar "con estilo", La Batuta? ¡Que estilo sería ese así por ser? ¿Estilo Adulto Joven con Chequera que uede gastarse 3500 en una Heiniken de 970 cc.?

Lo siento, no es mi estilo!