lunes, 3 de abril de 2006

That's it



Si, la hora llego, bueno, no la hora exacta, aun queda tiempo para unas compras de ultimo minuto, y luego al metro, al aeropuerto de Heathrow y esperar... esperar y esperar hasta que llegue el momento de salir, "salir a volar tan alto como un cóndor..." horas y horas de vuelo que se reducirán hasta encontrar el punto de partida.

Que debería ser Santiago de Chile no? Con "todo incluído". Con todos y todas incluídos.

Divago. Esto no debería terminar así, pero... that's it. And it is what it is.

domingo, 2 de abril de 2006

Que hora es.




El reloj marca la hora de irse. Aunque mi vuelo sale mañana en la noche, ya es poco lo que alcanzaré a hacer hasta entonces.

¿Nostalgia? No, todavía no. No perderé los recuerdos, ni las amistades. Tampoco las fotos, los olores ni los sabores. Quizá una pena vaga por la incertidumbre de no saber cuando será la próxima.

Debería recordar lo que me dijo un amigo en una ocasión similar... No digas adiós, sino hasta la vista. Hasta la próxima.

Hasta la próxima entonces, Londres.

Lndn_hires

miércoles, 29 de marzo de 2006

historias



Cada persona tiene su historia, eso es claro.La gente te cuenta cosas, y luego te sientas a escribir y los recuerdos llegan solos. Peter, con su acento irlandés, me contaba cómo después de ver a "perfectos cristianos" haciendo las cosas más horribles, perdió la fe en la Iglesia. "Hay tanta hipocresía entre esa gente", reflexionaba. Más tarde ese mismo día Majken decía que en Dinamarca nadie se preocupa realmente de la religión, y Dios es un tema individual de las personas y no un asunto de estado; Andreas coincidía con ella, y recordaba el momento en que le dijo a sus profesores en la escuela en Alemania que no quería más clases de religión. Ambos coincidieron en la excesiva preocupación que existe en Gran Bretaña por el tema religioso. Desde su punto de vista, claro; yo los escuchaba y pensaba "cresta, como será Chile entonces". Un largo y angosto monasterio?

Curioso es como el cerebro te hace encadenar historias: pienso en lo que dijo Majken sobre la poca bola que se le da a la Iglesia en Dinamarca; pienso si será posible extender esa forma de pensar al resto de los países escandinavos, y si es así, ¿por qué carajos a los seguidores del Black Metal en Noruega les dió por quemar iglesias? Puedo entenderlo en países donde la injerencia represiva de las religiones puede alimentar un resentimiento en los corazones de las personas, pero ¿será el caso de Noruega? Si le sumamos a eso el ingrediente fascista de todo aquello, el cuadro se vuelve intrigante.

Vuelvo a lo de la tolerancia, o como alguien decía ayer, al estereotipo nacional del inglés como un pueblo muy, muy cortés, muy polite. La foto muestra la vigilia que desde hace años se mantiene frente al Parlamento, como una silenciosa, aunque vistosa, protesta contra la guerra. Desde el año pasado, una ley prohibe las "manifestaciones no autorizadas" dentro de un perímetro de 1 kilometro alrededor del Parlamento. Algo así como el equivalente chileno a prohibir las manifestaciones en el área cercana a La Moneda. Que se ha hecho, por cierto, pero aca en Inglaterra les resultó inaudito. Seguramente una de las ideas de esta nueva ley era poder echar a las peronas que mantienen esta vigilia, pero -tiro por la culata- no contaron con que las cortes dictaminaran la no retroactividad de esta norma, con lo cual se hacia inaplicable en ese caso particular. De momento, es la única protesta que puede hacerse en ese lugar; otros grupos han debido escoger otras rutas, asumir el riesgo de ser arrestados, o bien ingeniárselas, como aquellos que en lugar de manifestaciones realizaron "picnics" en la plaza frente al Parlamento...

lunes, 27 de marzo de 2006

Buenas noches, buena suerte

Una de las buenas cosas que se puede hacer arriba de un avión es ver películas. Esta ocasión fue el turno de George Clooney y la excelente "Buenas noches y buena suerte", la historia del periodista E. Murrow y su batalla por la libertad de expresión en los tiempos de la persecusión anticomunista de Mc Carthy. La película es buena, creo que se merece las buenas críticas y los premios recibidos. Creo que, con el tiempo, para una nueva generación de periodistas tendrá el mismo impacto que la ya legendaria "Todos los Hombres del Presidente": el de levantar la moral de nuestra nunca bien ponderada y vilipendiada profesión.

Es que el Murrow de la película es todo lo que uno quisiera para sí: incisivo, inteligente, elegante; parece un Armando Uribe mientras sostiene su cigarrillo y las luces del estudio brillan en su cabello engominado. Ubicuo, lo mismo que reportea una situación especilamente polémica, dedica su espacio a entrevistar al pianista Liberace y su excéntrica casa. SQP meets Informe Especial. Algo así como el sueño de la Pamela Jiles, hablando de política hoy y faranduleando mañana, ambas cosas con la misma seriedad y profesionalismo.

Resulta curioso, en el filme, ver que tanto el conductor como los auspiciadores del programa fuman tranquilamente en pantalla. Otros tiempos, supongo. En Europa en general las normas restrictivas hacia el tabaco son mucho más fuertes que en Chile --ya es conocido el caso español; en Inglaterra los cigarrillos son bastante caros y en la mayoría de los lugares públicos ya se prohibe fumar. Ignoro si, como en el caso chileno, se les ha ocurrido introducir normas que prohíban mostrar gente fumando en las películas. Es lo más parecido que he visto al chiste de Don Otto y el sillón en política.

Pensándolo bien, hay otros ejemplos. Pero dejémoslos bajo un veo de piadoso silencio.

domingo, 26 de marzo de 2006

No USB Port available

No se porqué tan pocos cibercafés en Londres tienen disponible el acceso al puerto USB, pero sea cual sea la razón, ello me inhibe de mostrarles los espléndidos posteos que tenía preparados para hoy.

Serán para mañana.

Acá lo que todos comentan es lo enojado y sentido que están los del Ejército por que Norman Kemper, recientemente liberado luego de haber estado como rehén de un grupo iraquí, no le dió "las gracias" a los comandos británicos. Supongo que, como me dijo alguien, ya era suficientemente embarazoso que a un activista contra la guerra -pertenecia al Fellowship of Reconciliation- tuviera que "liberarlo" el mismo ejército al que denuncia por su participación en la guerra de Irak, para que además tenga ganas de decirle a la prensa "lo importante del rol humanitario" que cumplen las Fzas. Armadas de Su Majestad en la nación islámica, u otra zarandaja políticamente correcta por el estilo. Faltaba más.

jueves, 23 de marzo de 2006

Misterios


Las horas pasan y dentro de poco me embarco a Londres.

El viernes, Candlemass se presentará en un show con entradas limitadas en Santiago. Si creyera en el karma, pensaría que estoy pagando ahora por la posibilidad de ver a Cathedral el año pasado.

Pero no creo en el karma, si bien pienso que todo tiene consecuencias. No es algo que me detenga, pero de vez en cuando, recuerdo las palabras de alguien que me dijo: "Tiempo, lugar y circunstancia". Ojalá lo recordara más seguido.

Es tiempo de irse. El lugar es el aeropuerto, y la circunstancia es aprovechar al máximo las posibilidades de la pérfida Albión.

Next stop... Heathrow.

lunes, 13 de marzo de 2006

Reflexiones de día lunes

"La tragedia de America Latina es que todos los gobiernos son fundacionales". La frase es del presidente del Senado, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, entrevistado en un noticiario matinal, y alude a la continuidad presente en los gobiernos de la Concertación, y cómo ésta le ha dado estabilidad al país a la vez que permitido su avance. Me recuerda un libro que leí tiempo atrás, cuyo autor, al referirse a los gobiernos del PRI en México, decía que cada nueva administración se inspiraba en Amado Nervo para decirle a la anterior: "Vieja, nada te debo / Vieja, estamos en paz".

¿Qué significa todo esto? Muchos se quejan de que la Concertación lleva "demasiado tiempo" en el poder. Es cierto que tres períodos presidenciales repartidos en 16 años es un lapso considerable. La democracia está cerca de igualar al régimen de Pinochet en años. Aquí cabe detenerse a pensar que Frei tiene razón, y más allá de discrepancias o detalles, los gobiernos de la Concertación han ofrecido cierta estabilidad, cierta "idea de proyecto" o de continuidad, que la derecha, por alguna razón, no ha sabido o podido brindar, tanto de cara al público en general como mirando a lo "poderes fácticos". Quizá esté diciendo lo obvio, pero hay razones para que Bachelet haya ganado, además del carisma. El conglomerado al que representa, por mucho que algunos sectores se esfuerzen en demostrarlo, no es sinónimo de caos, de transformar Chile en "una segunda Polonia" (¿a quién debo esa perla?¿a doña Lucía o al almirante Merino?) ni de vuelta a la UP. Es la historia, que sigue marchando hacia adelante.

Dicho esto, y aún reconociendo los avances de todo tipo, y la estabilidad conseguida, al final del día la pregunta que cabe es a quiénes beneficia esta situación de aparente bonanza y tranquilidad. No olvidemos que hay poderes superiores en juego, y sus intereses probablemente sean distintos a los del pueblo, aquel Moya que todo lo paga y a quien todos los sectores políticos pretenden representar.

En fin, antes de caer en la espiral conspirativa: dudo que la administración Bachelet pueda parafrasear los versos mexicanos citados al principio, pues sin duda le debe mucho al gobierno de Lagos. Habrá que ver si algo cambia, "para que nada cambie", se entiende... il Gatopardo Style.

Sólo una cosa más: el senador Frei se pregunta por qué en Chile no podríamos ensayar algo similar al régimen de las Autonomías españolas... Aunque seguramente tiene en mente a la Décima región, no sé si se percató que por esa puerta también podrían pasar quienes buscan un régimen autonómico para el pueblo mapuche...

lunes, 6 de marzo de 2006

Final del juego

Para mi, el verano terminó a las 23:35 hrs del domingo 5 de marzo, cuando bajo el cielo oscuro livianas gotas de lluvia comenzaron a bañar mi rostro. A mi alrededor los árboles comenzaron a agitarse, como diciéndome adiós. Bajé la cabeza para no verlos, tomé mis maletas y subí al taxi que me llevó rumbo al terminal de buses.

Hoy todo es un inmenso mar de concreto, humo y metal.

¿Estoy de vuelta en casa?

domingo, 22 de enero de 2006

Entrevista a Mehmet Tarhan

Esto apareció en la revista española Diagonal, y lo reproduce la IRG en su pagina principal. También está disponible en inglés. Check it...

Entrevista con Mehmet Tarhan, insumiso y activista gay encarcelado en Turquia.

Como ya sabes, tus preguntas tardaron mucho tiempo en llegar a mis manos. También me costó algo de tiempo coger bolígrafo y papel y contestarlas. Pasaron muchas cosas desagradables. Y temía que mis respuestas no se parecieran a mí, ya que mis pensamientos y sentimientos estaban tan alterados. Hoy es el décimo día de mi huelga de hambre y, aunque no me he tranquilizado, responderé a tus preguntas, dado que en los días venideros podré experimentar problemas serios de percepción y concentración. No sé si te van a satisfacer, pero espero que sí. Además, quería darte las gracias, a ti y a todas las personas que te ayudaron. No dejo de preguntarme cómo se te han podido ocurrir estas preguntas. Nunca he visto tantas preguntas difíciles juntas! :)

...Sigue leyendo la entrevista acá --> CLICK

lunes, 16 de enero de 2006

La lección turca

Durante buena parte de los ’80, y quizá aún hoy, la primera imagen que se venía a la mente al hablar de Turquía era la película de Alan Parker, “Expreso de Medianoche” y su crudo retrato de los abusos al interior de una cárcel. Tal como en el caso de Chile, las violaciones de derechos humanos dominaban la imagen pública exterior de la patria de Ataturk.

Image hosted by Photobucket.comCuando, hace algunos años, tuve la posibilidad de viajar a Turquía, varias personas me hablaron de lo mal que se sentían por la imagen internacional proyectada por el filme. Querían mostrarme que eran un pueblo amable, que las cosas habían cambiado; que la policía no era tan abusiva. Que la suya era una nación moderna. Ante los ojos de cualquier turista, todo esto podía ser cierto. Sin embargo, yo me encontraba ahí para participar en un encuentro de objetores de conciencia. Personas que basadas en sus convicciones políticas, filosóficas o religiosas, se negaban a participar de la guerra y el servicio militar, y que por esa decisión habían sido objeto de represión, persecuciones y cárcel. Durante esos días, testimonios de activistas de distintos países eran atentamente escuchados y debatidos por los anfitriones. Conocimos del fuerte militarismo arraigado en las costumbres turcas, de la represión hacia los homosexuales, del machismo. Muchas veces me pareció estar escuchando historias familiares, y no es raro, pues los países que han sufrido dictaduras suelen tener puntos en común, desde los uniformes en las escuelas hasta la omnipresencia de los símbolos militares en la vida diari
a.

En esa ocasión nos enteramos de primera mano del caso de Osman Murat Ulke, “Ossi”, emblemático objetor de conciencia turco que durante la segunda mitad de los ’90 fue encarcelado repetidamente por negarse a cumplir con el servicio militar. Su caso adquirió notoriedad pública al ser el primer objetor en ser arrestado por su decisión, y exteriormente recibió el apoyo de organizaciones como Amnistía Internacional, quien lo reconoció como un preso de conciencia. Aunque nunca realmente lo condenaron, el mecanismo de llevarlo una y otra vez ante unidades militares claramente era un intento por quebrar su voluntad, y fue la base de varias presentaciones ante organismos internacionales de derechos humanos. Aunque hace tiempo que no es arrestado, legalmente sigue siendo un desertor.


T
odo esto vuelve a estar presente con el arresto de Mehmet Tarhan, otro objetor de conciencia turco que, en una decisión sin precedentes, fue condenado a cuatro años de cárcel. Al comenzar su caso, muchos esperaban que se repitiera el ciclo vivido por Ossi. Pero el caso de Mehmet ha sido bastante más complicado, no sólo por su sentencia, sino también porque desde el principio se ha visto tratado en forma violenta. Fue afeitado y rapado a la fuerza, fue golpeado por guardias y, se sospecha, éstos habrían instigado un ataque de otros presos en su contra. A su condición de antimilitarista, Tarhan suma la de ser homosexual, en un país donde el trato a éstos en el ejército es vejatorio y humillante. A manera de ejemplo, a los homosexuales que deseen eximirse del reclutamiento, se les exigen imágenes que prueben su condición de sujetos pasivos en el acto sexual con otro hombre. Ante ésto, organizaciones de gays y lesbianas han comenzado una fuerte campaña de presión en el Parlamento Europeo en favor de su libertad, sumándose a las protestas de las organizaciones antimilitaristas, que continúan su campaña hasta ahora. (Revisa http://www.wri-irg.org).

Sería interesante que pudiéramos extraer algunas lecciones de este caso. Como se ha dicho, las cosas no son tan distintas entre Turquía y nuestro país, donde el militarismo también se respira día a día: baste recordar cómo la presidenta electa, Michelle Bachelet, destacaba en una de sus frases publicitarias su condición de ser “hija de militar”. Chile tampoco ha provisto ninguna normativa que reconozca el derecho de objeción de conciencia al servicio militar. Y aunque el trato a los homosexuales no sea tan brutal en el ejército, éste dista de ser respetuoso con su dignidad. No es necesario esperar a que un Mehmet criollo sea encarcelado y maltratado para introducir las reformas necesarias a la Ley de Reclutamiento, y de paso, abrirse a la discusión sobre el rol que lo militar juega en nuestra sociedad.


miércoles, 4 de enero de 2006

Am I Evil?



"Some say I'm an advocate of Lucifer
some say I'm a child of God..."
(Pentagram)

Es de ver y no creer lo que sucede en la política chilena con este tema del agnosticismo de la candidata oficialista.

Da para pensar que la derecha del "cambio", del progresismo y la modernidad, mande al infierno, literalmente, a quienes no profesen religión.

Como muchos, yo tampoco profeso religión alguna. Para más tribulación, tampoco fui bautizado.


¿Seré malvado?




" - José Mari, tu eres satánico verdad?
- Pues sí, Padre... satánico y de Carabanchel."

lunes, 2 de enero de 2006

CAPITULO 2: EL MONSTRUO EN EL ATICO


En mi casa, hay un monstruo que vive en el ático. Eh... bueno, en realidad, así como "mi casa", no es porque arrendamos, y además es departamento, no casa. La verdad, tampoco tiene ático porque es de un piso. Y el monstruo... bueno, en realidad no es tan malo como suena. Cuando lo vemos llegar le decimos, "eh, que hacés, MONSTRUO", pero nunca hemos tenido conversaciones más profundas al respecto. Es una alimaña de alguna clase, pero de cuál, no tenemos ni idea.

Es curioso este monstruo. Alimentarse, se alimenta, aunque nosotros comida no le damos; tampoco lo hemos visto cocinar nada más complejo que un huevo frito. Pulula cuando ya no hay demasiada luz de sol , y cuando es de noche, en vez de pulular, derechamente pololea. Y cuando las estrellas le son propicias, copula. Sin embargo, el tema de su reproducción es un misterio. Nunca hemos podido observar a ninguno de sus vástagos... Hubo una época en que pensábamos que su extinción estaba cercana, pero no pasó nada al final.

A veces me dan ganas de conversar con él. Desconozco su edad, sus gustos o inclinaciones, pero cuando lo veo asomar bajo la escalera o junto a la ventana, siento que debo hablarle como a un niño pequeño. Qué carajo sé yo por qué. Nunca duran mucho esas conversaciones, y se dan más o menos así:

-Hola. ¿Cómo te llamas?

- Odradek

- ¿Y de dónde eres?

- Domicilio desconocido, dice, y se ríe, y su risa es como la de alguien que no tuviera pulmones, o los tuviera gastados por el cigarrillo. Siempre se escurre detrás de la risita, y creo que nunca lograré avanzar más en la conversación.

Dicen que es más antiguo que ninguno de nosotros aquí, y que probablemente siga en esta casa cuando nosotros nos hayamos ido. Del pasado no me preocupo, porque llevo pocos meses y hasta una planta sería más antigua que yo; pero no deja de ser inquietante la idea de este extraño ser, misteriosamente oculto y aún vivo entre estas paredes cuando yo haya abandonado la forma humana.

Es mejor no pensar mucho en ello.



(a Franz Kafka)

domingo, 1 de enero de 2006

same old...

es extraño.

el primer ruido, esta mañana, al despertarme, fue el viento arrastrando hojas secas en la calle. Quizá eran las hojas del árbol de enfrente, no lo sé. Abajo los ecos de conversaciones al pasar resonaban en una calle inusualmente silenciosa .

hay mucho sol, tal como ayer.

las cosas no parecen haber cambiado tanto de un año para otro, ¿no?

sábado, 24 de diciembre de 2005

lunes, 19 de diciembre de 2005

...


¿Por qué
sigo soñando con la vieja casa, la sala de estar forrada de papel blanco, los sillones verdes, la cocina a un costado, el comedor dividido por un mueble grande, parte del cual sigue estando en el comedor (pero en uno muy distinto) y cuyas otras partes se han diseminado por distintas casas, tanto de mi hermana como mías; el viejo comedor con su papel blanco que tenía una mancha roja de ají en la pared de la derecha -mirada desde la calle- producto de algún exceso con el condimento, el mismo comedor donde escuché llantos, burlas, retos, tazas humeantes de café con leche o de leche con milo -milo te hace grande- sacado de grandes tarros que mi padre solía guardar siempre, siempre había un tarro grande de milo -me pregunto si todavía, en algún rincón de su casa, mi padre tendrá un tarro grande de milo, por si acaso, porque "el que guarda siempre tiene".

y parece que tendré ganas de escribir y hacer cosas para siempre porque me estoy guardando muchas.

Por qué sigo soñando con la vieja casa y su cocina estrecha, donde mi madre alguna vez hizo pastel de choclo y estuvo todo el día afanada -¿víctimas del folclore?- o aquella vez en que se quemó la mano con aceite hirviente, y por muchos días llevó esa venda blanca en su... ¿era derecha o izquierda?, no lo recuerdo, pero la cicatriz sigue ahí, y se la acaricio cuando la veo y recuerdo ese domingo por la tarde en que se la hizo, en esa estrecha cocina de paredes blancas, con una puerta con ventana que daba al patio y que tenía un cuartito detrás, era en esa casa, esa casa y su sala de estar de paredes forradas con papel blanco, con sillones verdes, situada al final de un camino infame, aquella vieja casa que por algún motivo no puedo dejar de soñar.

[no subject]

narcolepsia, trastornos del sueño, somnolencia diurna... ojalá fuera el tracklist del primer demo de mi banda. Esta debería llamarse SLEEP. Aunque ya existe otra banda -disuelta- con ese nombre, se me ocurre que pasaríamos piola.

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¿por qué soy tan típico? Scene Killer no me gustó mucho, pero las bajezas de Truck Fighters me agarraron altiro.

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Si yo fuera un país, Pentagram debería ser materia de estudio obligado en las escuelas.

Mejor no. Así terminarían odiándolos.

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Aunque el N. la llame monótona, quiero morir escuchando esta música.

además qué carajos sabe él de rock. salsero impune de arrabales arrechos

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Spaceship Lord is coming home to you. What a piece of crap lyric. Voy a recetarles una dosis grande de Lyrica (c).

LYRICA. Better lyrics through chemistry.
This product has not been tested on animals. 'Cause they don't sing, you know.

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Señor, señoooor, qué será de mi carrera dentro del stoner rock así... cómo podré cantar huevadas como "I am the king of the road" si no he manejado ni una bicicleta en años...

Nada que hacer. Dos cajas de Lyrica (c) para mí por favor, y vamos pensando en otros tópicos, otras rimas y otras metáforas.

< LYRICA. Better lyrics through chemistry.
for better results, consult your physician. or hire a music consultant. and watch mtv.


Maldiciones bíblicas. Soy atacado por una plaga de langostas. De las de Juan Fernández. Y la mayonesa no me alcanza.

Ketchup tampoco queda.
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A los autores de Lyrica (c): deberían tener un antídoto contra la página en blanco.

Bastards.

lunes, 12 de diciembre de 2005

Post - post - rock

...no digo que la gente casada tenga todo el tiempo del mundo, ni que yo pase todo el día ocupado. (más bien creo que es al revés). Pero yo soy solo, no tengo más que pregunterme mi parecer a mi mismo. El tiempo en pareja es distinto... y a mi no me gusta interrumpir...

O sea... mis tiempos son distintos a los de la mayoría de la gente, y hacerlos coincidir es medio complicado a veces

miércoles, 7 de diciembre de 2005

Parte III: post-rock

Estoy esperando a que prenda el viejo armatoste del escritorio para recuperar algunos archivos que debo enviarle al vocalista de Buffalo, la banda argentina de stoner rock que estuvo de gira por algunas ciudades de Chile a principios de noviembre. En realidad no sé que será más lento, si el software/hardware o el usuario. Al menos las fotos ya salieron, y bien. No óptimas, pero bien. Puedes decir que son ellos.

Mientras el mastodonte aquel no parte, escribo esto último en el laptop. Alabama Thunderpussy suena en sus pequeños parlantes JBL. Es curioso, pero esa marca me recuerda a un viejo y culebresco amigo. ¿Qué será de él? Hace mucho que no le veo, a pesar de que, dicen, vive en Santiago. Suele suceder.

Un amigo del sector dice que, ahora que vivimos más cerca, no nos vemos tanto. Pero hay más de un factor que influye en eso. Estamos más cerca, pero claro, él está casado. Y sus tiempos y espacios no son los mismos que los míos. Está claro que la vida de un soltero pasado los 30 no es precisamente un largo y continuo rock and roll. Está llena de cosas más cotidianas y menos glamorosas, como la lavandería, el aseo o el continuo acumulamiento de vasos y tazas vacías en el lavaplatos.

Aunque...

Pensándolo bien, la vida sí es como el rock'n'roll. Uno normalmente ve las luces, el humo (de cigarrillo?), el show... la música y la gente vuelta loca. Pero detrás de eso hay acarreos de instrumentos, largos viajes en micro, instalaciones, arriendos, vidas puestas a un lado con tal de escenificar una idea, de darle forma a un sueño... o a una pesadilla, como Alice Cooper.

Si es así, ¿qué clase de rock vendría siendo mi vida? Definitivamente no glam o hard rock. No soy tan guapo (ha!). Death metal o black, tampoco. No me gusta matar gatos. Ni quemar pollos (ha, ha!). ¿Progresivo? Hmmmm... reconozco ser demasiado perezoso para aprender tanta escala, ni para ser tan prolijo. Stoner rock, quizá... pero no conozco el desierto, y el último vehículo que conduje fue una bicicleta a los 12 años.

Creo que, fatalmente, a lo único que me acerco en verdad es al Doom. Especialmente al clásico: lento, pesado y alejado de las modas. Fuera del tiempo y del espacio, "nacido muy tarde" y sin un lugar claro, incomprendido, pero buena onda y con buenas relaciones con todos. Hijos de las flores, pero cuyos pétalos se marchitaron y murieron en una oscura noche lluviosa, mientras una campana tañía anunciando la presencia de aquella figura de negro que te mira fijamente, mientras a sus espaldas las llamas crecen más y más altas...

El recuento (octubre a diciembre)

Parte I: La casa.
Heme aquí.

El sol se esconde poco a poco tras los edificios. Una brisa fresca entra por la ventana, mientras en la calle el viento mueve las hojas del árbol de la vereda de enfrente. Hay una taza de té con limón a mi diestra, un sobre de azúcar aún sin usar y un estuche de CDs; a mi izquierda un libro sobre Cuchulain, el héroe de las leyendas irlandesas.

La tarde está tranquila, agradablemente tranquila. Estoy solo en casa y escucho "Atom Heart Mother" de Pink Floyd en el viejo laptop que, parchado y todo, aún gana batallas, como Cuchulain atado al tocón de un árbol, cubierto de heridas y blandiendo su espada, tan fiero que sus enemigos no se atrevieron a acercarse más que cuando vieron que un cuervo se posaba sobre sus hombros. Aunque ignoro si otros computadores portátiles se sienten así cuando ven al mío.

Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí. El viaje a Londres, supongo, es capítulo aparte; aunque ha pasado más de un mes, parece que hubiera sido ayer. Y sin embargo, otras cosas pasaron acá, pruebas, trabajos, y un final de semestre que llegó furtivamente como un ladrón y rápido como un lanzazo... o como Cuchulain dando su "salto de salmón" sobre las murallas de sus enemigos. Aunque lo único que huele a pescado en mi universidad fue esa prueba de análisis de discurso donde la mayoría copió todo el ejercicio de su cuaderno. Bastards. Bueno, quizá no sea lo único. Aunque lo otro más bien huele a rata.

Hablando de ratas, dejé aquel antiguo departamento para retirarme algunas cuadras más al sur, a un lado más tranquilo del mismo sector. Se podrían decir muchas cosas sobre esta decisión mía, pero... La tranquilidad que siento en este mismo momento, sentado frente a la mesa, iluminado por el sol, sintiendo la brisa, escuchando "Summer '68" en medio de un silencio roto sólo de cuando en cuando por el pasar de un vehículo, en lugar de estar en una habitación pintada de rosado chillón, con una ampolleta brillando débilmente sobre mi cabeza, el ruido de la Alameda y una radio sonando a todo volumen en la habitación contigua... no tiene precio. En serio. Por lo demás, el bizarro grupo de personajes que comparte este depto es bastante amistoso y dispuesto a conversar cuando algo pasa o algo molesta. Todos escuchan metal (así que no más radios feas) y ninguno de ellos desprecia una buena fiesta.

A la gente que vive acá habría que sumarle su red de amigos, la mayoría rockeros, algunos músicos, pero todos personajes con aspectos interesantes, aunque no más sea para pensar cómo diablos hace para vivir su vida. (Quizá exagero). Incluso no falta el que conoce a viejos amigos del sur. Así es la cosa a veces: el rock nos malcría y la cerveza nos junta.

Se podría pensar que es imprudente e incluso arriesgado mi cambio; se puede responder que todo cambio envuelve un riesgo. Que no hay decisiones seguras y absolutamente libres de peligro. Hay que atreverse a vivir un poco al borde, aunque nada más sea para ganar experiencias, y discutirlas filosóficamente con el vecino Fox, al calor de una taza de té, o con una cerveza fría en medio del sopor tibio de las tardes sofocantes de la capital antropófaga. (¿aló?)

Parte II: El bar

"¿Qué es el bar, Enrique?" le preguntaba la gente de 2 Minutos a Enrique Symns al comienzo del tema "Mosca de Bar". El "último de los bukowskianos" les respondía con un párrafo bastante característico de él, donde las ciudades eran "las hijas del miedo", del miedo al otro, donde todo estaba regulado, donde las calles estaban diseñadas de tal manera que "un burro ciego podía andar por ellas". En ese esquema, un bar venía siendo "el pedazo de selva", un espacio incontrolado, medio salvaje, donde las seguridades desaparecían y llegaba el riesgo, el riesgo de pelearte con tu amigo, de que te quiten a tu novia, o quizá algo peor, de conocer a una (qué grande que sos, Buk). Un lugar, en resumen, donde podías sentirte vivo. Caminar por el lado salvaje como Lou Reed, o como el mismo Symns cuando actuaba con los Redonditos de Ricota.

Personalmente, me quedo más bien con lo que decía Jorge Tellier, de que uno no podía realmente sobrevivir en un bar si no sabía ser un buen conversador. Quizá esto se aplica más específicamente a la barra, porque se supone que en una mesa vas con alguien que conoces, y si vas solo nadie se sentará contigo si no quieres. En la barra puedes instalarte con quien quieras, pero si eres mal conversador no durarás mucho, Tellier. Depende de lo que cada uno busque. Me ha tocado conocer gente bastante interesante en situaciones como ésa, y algunas de ellas perduran hasta hoy. Las personas, no las situaciones.

Un bar es algo más que mesas, barra, música y una acumulación de bebidas. El ingrediente que lo define es la gente que lo frecuenta, los habituales, los parroquianos. Claro, ayuda bsatante la intención o "la onda" que los dueños le quieran dar, pero a veces eso no queda muy claro. En otros casos, la tradición por sí sola le da un carácter al lugar. Aún así, la gente que te encuentres allí cuenta mucho. En un bar lleno de nazis, o de chicos y chicas top bailando alguna mierda de moda no te vas a sentir cómodo (al menos yo no). ¿Entonces que? ¿Un lugar donde "todos conocen tu nombre" como en Cheers? Man, eso sólo pasa en la tele.

Sin embargo hay lugares que se acercan bastante. Para mí por mucho tiempo fue "El Calabozo", un oscuro rincón del Barrio Brasil donde la cerveza podía acabarse temprano pero la buena onda nunca. Casi como para darle la razón a Symns, allí tuve amigos, me peleé con desconocidos, me quitaron a la novia e incluso conocí alguna otra. Ya no existe, pero las memorables jornadas pasadas allí no serán olvidadas. Especialmente esa última noche, de la que salimos pasadas las 6 de la mañana... pero esa ya es otra historia.

Ahora que ya me cambié de casa, el lugar habitual, que para colmo queda cerca, es el "Bar de René". En el se encuentra la tradición, pues el local tiene sus buenos años, con la onda relajada de sus dueños; relajo y buena onda que se refleja en la heterogénea mezcla de personas que lo frecuentan día a día. Sería complejo de definir, pues realmente va de todo. Aunque ayuda el que la música que suena por sus parlantes sea mayoritariamente rock, incluso algo de metal, este no es un antro de metaleros, es un melting pot, un popurrí de gente...

Por supuesto que este bar tiene su grupo de parroquianos, de caras conocidas que sueles ver siempre. Para algunos esto puede ser un factor que te aleje ("estoy aburrido, lo mismo de siempre") pero al menos para mí, eso es precisamentelo que busco, encontrarme con esa gente a la que he ido conociendo poco a poco y que ha sido extremadamente amable conmigo. En una ciudad donde una sonrisa sincera muchas veces escasea, esto es algo importante. Y ya es algo encontrar algo de verdad en un lugar donde la sinceridad es una moneda escasa.

Y no es que quiera seguir dándole la razón a Symns, pero... dejé de escribir por varios días y en ese lapso confirmé algunas cosas. Una de ellas es que un bar sí es un lugar riesgoso. Corres el riesgo de encontrarte con un mal recuerdo, y de revivir una mala historia. "It's deja-vú all over again".


De todas formas, y para cerrar esto con una nota agradable, como no tengo fotos del Bar de rené aún, pongo ésta del pub "The World's End", situado en el célebre CamdenTown de Londres, foto donde con algo de esfuerzo pueden distinguir a mis amigos Linda y Tim, de espaldas y a la izquierda de la imagen. Buenos chatos, ésos. Y gente de bar, sin duda

jueves, 1 de diciembre de 2005

Nemo me impune laccesit

Justo cuando creía haber visto o pasado por cosas bizarras, anteayer alguien me preguntó "donde estaba la Alameda". A dos cuadras.

Y justo cuando creí que eso era insuperable, ayer me di cuenta que la estupidez humana no tiene límites. Que probablemente necesitemos nuevas clasificaciones de enfermedades mentales, de aquellos que aparentemente son intelectualmente hábiles pero carecen de las mínimas habilidades sociales y de comunicación.

Pero la venganza es inminente...

Lectura: El Barril de Amontillado, de Edgar Allan Poe.

malaimagen: Advertencia

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