viernes, 29 de septiembre de 2006

Otra de Maupassant


Ya que a algunos les gustó tanto... acá va otra:

"Tratándose de creencias irreflexivas,
hay que rendirse a todas o no tener ninguna."

Recuerden que "lo bueno, si breve, dos veces bueno".

martes, 19 de septiembre de 2006

Fiestas Patrias

Photobucket - Video and Image Hosting

“...Aniversario de la República. He paseado por las calles. Los petardos y las banderas me divierten como a un niño. Es bastante tonto, sin embargo, alegrarse a fecha fija, por decreto del gobierno. El pueblo es un rebaño de imbéciles, tan pronto estúpidamente paciente como ferozmente rebelde. Les dicen: “Diviértanse”. Se divierten. Les dicen: “Lucha con tu vecino”. Va y lucha. Les dicen: “Vota por el Emperador”. Y vota por el Emperador. “Vota por la República”. Y vota por la República.

Sus dirigentes son tan tontos como ellos; pero en lugar de obedecer a otros hombres, obedecen a principios, que son, desde luego, necios, estériles y falsos porque sólo son eso: principios, ideas reputadas de verdaderas e inmutables en un mundo donde no estamos seguros de nada, pues la luz es una ilusión, y el sonido, otra ilusión”.

(Guy de Maupassant, "El Horla")

lunes, 4 de septiembre de 2006

La importancia de la oportunidad

Años atrás, cuando aún vivía en Temuco, tuve la idea de hacer registro fotográfico de las micros locales y su particular decorado, sobre todo en el frente, donde está el chofer. Estoy hablando de fines de los 80 a principios de los 90, cuando aún las micros eran esas pequeñas, algo cuadradas y chatas, y sobre todo con una decoración que el Mambo-Taxi de Almodóvar envidiaría.

Bueno, el tiempo pasó y nunca perseveré en ese empeño, nunca fui a los terminales de las líneas o algo parecido. Luego me vine a Santiago donde la cosa era harto menos colorida y por lo demás mis intereses fotográficos estuvieron en una larga pausa.

Entonces el domingo pasado em encontré esta reseña (LINK) de un libro que justamente hace eso: registrar en imágenes todo ese mundo de los autoadhesivos, lucecitas, colgajos y letreros que adornan ya cada vez menos el interior de una micro.

Moraleja: su idea puede ser buena. Sígala.

jueves, 24 de agosto de 2006

Cultura, Consumo, Ciudadanía

Con una convocatoria digna de una estrella de rock, Néstor García Canclini dictó dos charlas en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, el martes y miércoles de esta semana.

Hasta los topes se llenó el honorable Salón de la emblemática casa de estudios, con estudiantes ansiosos de escuchar al filósofo y antropólogo argentino radicado en México, cuyo más reciente libro es "Diferentes, desiguales y desconectados" y a quien llegué a conocer por su trabajo en torno a la teoría de la comunicación y las industrias culturales. Sin embargo, poco de eso hubo en estas jornadas, al menos directamente. Y es que estas charlas, organizadas por la Escuela de Postgrado de la Facultad de Artes y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, tenían como tema principal las ponencias “Ciudadanía y cultura” y “Geopolítica de las artes”.

Tuve que escuchar a García Canclini de pie, bajo el calor molesto de los focos que iluminan una de las galerías o "palcos" elevados que rodean el Salón donde se llevó a cabo la jornada. Resignado a tomar apuntes en esa difícil posición, tuve que armarme de paciencia mientras se daban los saludos de rigor, primero el breve discurso del director del Postgrado de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y luego de la menuda Paulina Urrutia, ministra del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, quien dedicó buena parte de su alocución a presentar la institucionalidad cultural chilena, algo previsible por cierto, pues actos como éste suelen tener entre sus fines la promoción, el dar a conocer el trabajo de, en este caso, el Consejo. Comprensible, sobre todo cuando es la pega de uno, pero cuando "uno" está al otro lado, como auditor, puede ser bastante aburrido.

Ya puestos en materia, Canclini partió su charla refiriéndose al contraste entre lo que llamó "el mundo de las siglas" -EMI, BMG, CNN, MTV, etc- que domina o gobierna el lado económico de la cultura, y el mundo de los "nombres propios" de los artistas, creadores, etc. La cultura puede ser un buen negocio, que duda cabe, comentaba, pero en América Latina ése es el lado menos desarrollado. Refiriéndose a su última publicación, al autor rescata la frase de Clifford Geertz -"Si no conoces la respuesta, discute la pregunta”- y señala que ésta será la tónica general de sus ponencias, más basada en señalar interrogantes y contradicciones en torno al tema de la cultura en un mundo global, la ciudadanía y el patrimonio cultural, que en ofrecer respuestas.

Al concepto de "ciudadano global", Canclini contrapone el de "ciudadano del mundo" de la Ilustración y de la primera modernidad, donde se postula que todos los bienes culturales deben ser para todos, y señala que no son lo mismo. Afirma que en la "seguda modernidad" o neoliberalismo, "no todos los bienes son de todos". Y se pregunta: porqué, si aparentemente ha triunfado (la noción de) el Estado de Derecho, no vivimos en un mundo mejor como había previsto la Ilustración. ¿Tendrá la culpa el neoliberalismo y la privatización de la vida cívica? me pregunto yo. (pero no me respondo).

"No creo que haya una cultura global" dice García Canclini. Las definiciones aparentemente globales, que se suponen realistas, como "world music", "cinema monde" o "literatura del mundo" en realidad provocan más confusión que otra cosa. La verdad es que la "world music" por ejemplo más que del mundo, corresponde a ciertas áreas de este, del Africa y Asia, y de entre todas las músicas de estos lugares, a las que tienen mayor recepción en occidente.

Cuando se trata de llegar a definiciones sobre el arte y la cultura, Canclini prefiere evitar lo que él llama "descripciones con dedicatoria" -poscolonialismo, neocolonialismo...- y utiliza el término "geopolítica de la cultura", una descripción menos limitada o condicionada por la crítica a ciertas formas de dominación o la exaltación de ciertos grupos oprimidos. Ante la pérdida de lugar como referente que ha tenido el concepto de nación, si bien conserva aún un sentido teritorial, el antropólogo se pregunta qué legitimidad y campo de acción posible hay para un ministerio de la Cultura en una nación donde las decisiones sobre o que afectan a las industrias culturales se toman fuera del estado o incluso del país.

(Nota: La Nación del día viernes 25 de agosto tituló su nota sobre la visita de García Canclini con el comentario anotado en el párrafo anterior. Gracioso)

El Colonialismo, dice GC, aparece aplicado a la cultura por el periodismo, pero no aparece así en la mayoría de las obras de referencia, estudios, diccionarios, etc. Hay que hacer la diferencia entre éste concepto, entendido como la ocupación política y militar de un país por otro, y el de imperialismo, que implica la dominación de un país por otro.

Ahora bien: ninguna de estas acepciones en su forma clásica explican completamente los fenómenos culturales actuales. Algunas claves que nos pueden orientar: el resurgimiento de ciertos estados-potencias (Rusia, China, India, etc.), el poder creciente de los actores no estatales, desde las organizaciones internacionales (ONU) hasta las ONGs y los movimientos sociales; y la transformación en la moneda de cambio del poder, hacia la industria bélica (...) En relación con ésto ¿se estaría desestatizando la cultura? Y de ser así, ¿pierden los EE.UU. su hegemonía cultural? Para GC es simplificador hablar sólo de una “americanización” cultural, como si el culpable fuera sólo un imperialismo, y omnipotente. El castellano, dice, no ha desaparecido a pesar de décadas de hegemonía. (...) Canclini cita a Toby Miller, quien habla de una “nueva división del trabajo cultural”, entre países concentran el desarrollo tecnológico y tienen un gran desarrollo de sus industrias culturales, y países con un escaso desarrollo de las mismas.

Ya para cerrar su intervención, el profesor alude a lo que O'Donell llama “democracia no cívica con ciudadanía de baja intensidad” para referirse al tipo de democracia que tenemos en América Latina, para dejar abierta una pregunta al auditorio: qué relación existe entre las diversas crisis que se han vivido, en términos políticos, en distintos países latinoamericanos durante los últimos años, y la actitud que han tenido los actores mediáticos frente a ellas. ¿Han sido “neutrales” los medios?

Geopolítica de las Artes

La segunda jornada con García Canclini parecióme dominada por las dualidades, por las contradicciones o paralelos. Como al inciar la charla, donde contrapuso los conceptos -asociados a
las ciencias y la filosofía- a las metáforas -asociadas a las artes. El tema central era el del patrimonio cultural o de la humanidad. En esta noción subyace la contradicción entre “patrimonio de la humanidad” como una mera explicación pragmático institucional –es “patrimonio” lo que la Unesco ha dicho que sea-- versus la noción de “obras artísticas de gran valor”. (...) Otra contradicción: suelen consagrarse como patrimonio cultural sitios o bienes que son fruto o producto de grupos hegemónicos, que son quienes normalmente tienen mayor información y recursos en torno al patrimonio cultural; recursos entendidos como “capacidad de apropiarse” del capital cultural creado y acumulado por una sociedad. Una capacidad que, anota GC, disminuye a medida que bajamos en la escala social.

Hay un eurocentrismo doble: por un lado, la mayoría de los lugares declarados “patrimonio de la humanidad” están en Europa; por otro, se privilegia a aquellos lugares que, fuera de Europa, son ex colonias de Europa, o bien lugares en América o Asia donde prevalece un cierto “estilo” europeo de edificación, etc. Basta ver algunos de los lugares elegidos.

Buena parte del resto de la jornada se dedicó a reflexionar sobre la revalorización y re-apropiación del patrimonio cultural público (el uso de, por ejemplo, determinados monumentos o lugares como escenario de celebraciones populares), el pabellón español en la Bienal de Venecia del 2003 (largo de explicar aquí), el rol de los museos en la globalización, y de cómo los mass media llevan los museos hasta las casas, las metáforas, la poesía, etc.

La jornada se cerró, cómo no, con otra dicotomía: las nociones de Patrimonio y Arte, la primera
asociada al Dónde, al espacio y a los límites; la segunda asociada al Cómo, al modo y al
recomienzo. Era hora de retirarse, y aunque quizás García Canclini nos dejara con gusto a poco en lo que respecta al tema industrias culturales, sin duda fue una gran jornada y una charla interesante.

Lástima que para el autógrafo no alcanzó.

martes, 22 de agosto de 2006

La conspiración está en todos lados

No_carros

Ignoro si este letrero (en calle P. Luis de Valdivia) existía antes de la polémica en torno a la presencia del Divino Anticristo en el barrio Lastarria, pero todo me hace sospechar que no... Otro vano intento por sacar a la loca del carrito? Quien sabe...

Trust no one.

miércoles, 26 de julio de 2006

Canción para acompañar el día

Sale el sol en Temuco y tengo el perfecto soundtrack para acompañarlo... 5 minutos de pura bendición.



Encienda sus parlantes y disfrute.

miércoles, 7 de junio de 2006

Extrañas perspectivas




Las cosas pueden lucir distintas con un cambio de perspectiva. Sobre todo si tienes un portal dimensional en tu propia nueva habitación.

jueves, 1 de junio de 2006

¿El despertar de la fiera?

Una inédita adhesión de la apática Universidad La República a la movilización de los estudiantes secundarios marcó mi semana. De ahí a querer reseñar esos ¿históricos? momentos, hubo no poco trecho.

Esa mañana la vieja y querida Mulare amaneció cubierta de lienzos y carteles apoyando las protestas estudiantiles. En honor a la verdad, ya el año pasado había existido un atisbo de rebelión relacionada con el tema de la Ley de Financiamiento; por no hablar de los recuerdos que aún había en la escuela de Periodismo del célebre paro del año 2004. La idea era levantar la voz en nuestra propia casa de estudios, a la vez que ir a apoyar a los alumnos del Liceo de Aplicación.

Partimos en caravana hacia calle Cumming y la verdad me era difícil creer que estuviera sucediendo. Bueno, tampoco digamos que fue una marcha tipo Gandhi o algo así... de todas formas para los tiempos que corren estaba bastante bien. Frente al “Aplica” se encontraban congregados estudiantes tanto secundarios como universitarios, y en la fachada del añoso liceo habían cientos de pancartas, lienzos, carteles, o simplemente hojas con mensajes de adhesión al movimiento y de rechazo a la política del gobierno.

Aunque, debido a la cobertura que han tenido estos hechos, quizá esté de más decirlo ahora, la situación era sumamente tranquila, si bien el tránsito estaba prácticamente cortado, tanto por la vía correspondiente al Liceo de Aplicación como por la del frente, donde los alumnos del Salesianos (o Gratitud Nacional, nunca me acuerdo) hacían lo suyo en la esquina de Cumming con Alameda. Por eso fue inesperada la primera estampida, motivada al parecer por pura histeria colectiva pues en ese momento ni se asomaban las “fuerzas de orden y seguridad”. Pero la siguiente vez fue real, y aunque muchos tratábamos de calmar a la gente, diciéndoles que no corrieran, la embestida del carro lanzaagua, así como de vehículos menores arrojando gases lacrimógenos, hicieron impensable permanecer ahí, so pena de recibir un chorro de gas en pleno rostro -lo cual sucedió, por cierto.

Hubo que correr, pues, y luego de algunos minutos refugiados en unas oficinas aledañas, comentando lo inusitado del accionar policial -aquí si que fue absolutamente cierto aquello de que “no estaban haciendo nada”- se decidió volver al campus. La idea era seguir apoyando, esta vez junto a la marcha de los profesores. Luego de una resistencia inicial de los dirigentes, la columna se dirigió al centro por calle Agustinas, estando flanqueada por un buen número de policías de Fuerzas Especiales. Se suponía que nos escoltarían hasta la Plaza de Armas, pero nada más acercarnos al Palacio de los Tribunales un “guanaco” se encargó de empapar en agua sucia a los primeros de la marcha. Aún así seguimos hasta encontrar a los del Colegio de Profesores en el paseo Ahumada. De allí seguiríamos caminando hasta La Moneda, pero la policía nos cortó el paso a la altura de calle Nueva York. La vereda correspondiente a la casa central de la Universidad de Chile estaba atestada de estudiantes, quienes comenzaron a pifiar a los “verdes”. A pesar de que se estaba negociando la forma de proseguir la manifestación, totalmente pacífica por cierto, las Fuerzas Especiales seguían asumiendo posiciones en la Alameda, moviendo buses y carros lanzaaguas, actitud abiertamente provocativa que obviamente obtuvo resultados cuando pequeños grupos de cabros empezaron a tirar piedras desde el bandejón central de la Alameda.

Desde ahí todo fue un continuo baile de avances y retrocesos entre los manifestantes y los carabineros en su atuendo antidisturbios. El “guanaco” prodigó sus apestosas aguas a diestra y siniestra, como si el paseo Ahumada estuviera poseído por el demonio de la libertad de expresión y hubiera que exorcizarlo con la nauseabunda agua bendita del “orden”. Avanzar y retorceder, cargar a palos o con agua y luego el repliegue táctico: el viejo juego que ellos saben jugar tan bien, y en el que la gente siempre cae. Habría que decir que, a pesar de todo, la gente no perdió el “dominio” territorial del lugar pues la policía realmente no era capaz de sacarlos como no fuera cargando a palos -lo que posteriormente sucedió.

Luego de varias horas de carreritas y carrerones, cansado y con sed, decidí volver a la U para saber de mis compañeros. Al parecer ninguno fue detenido, aunque alguno recibió todo el impacto del agua y los gases. Instalados en una salita y ya más relajados, nos dedicamos a recordar y comentar los hechos del día. Entre broma y broma, nos fuimos alejando del tópico inicial, la hora pasó y cada uno tomó su camino. Rumbo a casa pensaba en lo que podría haber sucedido de haber otra planificación de las marchas. Pensé también que una acción tan masiva siempre resulta difícil de predecir; serían necesarios cientos de pequeños grupos de afinidad preparados para enfrentar situaciones de presión o enfrentamiento físico con la policía, capaces de utilizar técnicas de la acción directa noviolenta, capaces de de-escalar una situación tensa en lugar de agravarla. Tales grupos no existen masivamente, por desgracia, y hacerlos crecer es un trabajo lento.

Bueno, el corolario de esto bien podría ser una reflexión sobre las posibilidades de la noviolencia activa en las movilizaciones sociales. Sin embargo, y ante el cúmulo de informaciones que se han sucedido en la prensa en los últimos dos días, creo que eso quedará para más adelante en la semana. Los abusos de Carabineros en contra de la prensa, los estudiantes y los transeúntes en general no son nada nuevo, cualquiera que participe de movimientos sociales sabe qué esperarse de los “amigos en su camino”. Lo novedoso es la reacción tanto de la Presidenta como del alto mando de la institución. Tan acostumbrados estábamos a Lagos y su frase “las instituciones funcionan”, que ver a Bachelet repudiando la acción policial en lugar de sacarse el pillo con alguna frase del tipo “hay que esperar el resultado del sumario interno” resultó casi increíble.

Y si en esas estamos... también podría cerrar esto diciendo que cuando los pacos golpean y abusan de la gente acá mismo en Santiago, en las mismísimas puertas de la Moneda, entonces importa y hay escándalo, destituciones y declaraciones... pero que cuando los abusos ocurren en el sur y los golpeados son mapuches parece que no es tan grave... Aunque mejor no. Después dicen que soy un resentido, y con razón.

jueves, 25 de mayo de 2006

El autodiagnóstico

Al parecer, nuestro joven protagonista se encuentra enfrentado a una encrucijada: la mediocridad o la trascendencia. Por mediocridad no nos referimos necesariamente a una vida oscura y anónima, sino a la rutina, al esfuerzo leve, al mal menor. Alguien le dijo a nuestro protagonista que la mayoría de la gente que trata de llegar a un cien por cien, con esfuerzo llega a un sesenta. Agregó que él había nacido con ese 60 % hecho, y que si se esforzaba podía realmente llegar al 100. "Pero no lo haces. Te conformas con un 70". Duras palabras, pero ciertas.

Enfrentado a esta y otras verdades, queda claro que nuestro protagonista podría seguir, desapercibido y anónimo, cumpliendo con los roles sociales, sin ir más allá del 70%, incluso de vez en cuando siendo destacado o reconocido por sus pares, sobresaliendo como un uno en un mundo de ceros. Cierto: había leído en alguna parte que si eres un clavo y sobresales siempre llega alguien a darte un martillazo. Pero a veces vale la pena el esfuerzo, y eventualmente puedes estar más alto que la mayoría y los martilladores no lograrán alcanzarte con sus manotazos. Por sobre la media.

Hay un problema: alcanzar ese nivel cuesta trabajo. Esfuerzo. Dedicación. Disciplina. Todas esas cosas que tan esquivas le resultan a nuestro notan intrépido protagonista. Como si fuera poco, todo en el mundo te arrastra en el sentido contrario. Hacia abajo, hacia los ceros... hacia la cotidianeidad donde todos son iguales, o más bien masificadamente igualados.

Alguien le dijo a nuestro personaje que debería hacer esfuerzo por llegar al cien. Que valía la pena. El le creyó; se convenció de que era el momento y el lugar de romper con las nieblas del pasado y reinventarse. Pero estaba solo y necesitaba saber que al final del abismo había una red, o al menos una mano solidaria que le ayude a levantarse.

To be continued.

miércoles, 17 de mayo de 2006

domingo, 30 de abril de 2006

Apuntando al corazón del sol


Hace poco vi la película "Pink Floyd En Vivo en Pompeya", que, como su nombre indica, es un registro fílmico de presentación de la banda en las ruinas de la ciudad romana arrasada por la erupción del Vesubio en el año 79 DC. Se trataba en estricto rigor del montaje del director (o "director's cut"), algo que se vuelve una opción cada vez más común debido a las posibilidades que ofrece la restauración. Además, un lanzamiento en DVD es una buena oportunidad de recrear un obra para acercarla más a lo que el director hubiera querido en el momento.

En particular, este montaje del director Adrian Maben une a la -por momentos- escalofriante performance del grupo, una serie de imágenes, algunas de ellas del cosmos por cortesía de la NASA y otras agencias espaciales, y lo que es interesante, bastante material del grupo mientras registran lo que sería el álbum "The Dark Side of the Moon" en los míticos estudios de la EMI en Abbey Road. Se puede ver a unos jovencísimos Pink Floyd almorzando en el casino de los estudios, a Roger Waters probando sintetizadores análogos y haciendo anillos de humo con un cigarrillo, a David Gilmour grabando las voces de "Us and Them", en fin, todo un documento. A ello se añade una entrevista con los distintos integrantes de la banda, cuyos segmentos se insertan, hay que decirlo, con bastante buen efecto en el conjunto total de la película.

Una de las cosas interesantes de estas entrevistas es, por un lado, lo bien que se ve al grupo en términos de relaciones personales. Rien, bromean, hablan de cómo se organizan para trabajar juntos y no interferirse mutuamente. Ni sombras de las diferencias que los llevaron a separarse años después. Por otro lado, hay un momento en particular en que se les pregunta por el futuro de la banda y del rock en general. Tanto Gilmour como Waters se muestran seguros respecto del estado de salud de ambos, la banda y el rock. Este último casi parece pedante de tan confiado en sus talentos.

Resulta raro pensar en ésa época como un momento de decadencia de Pink Floyd como banda o del rock en general, puesto que hablamos de 1972, y por un lado, Floyd nos daría todavía muy buenos álbumes, para no hablar del estatus que alcanzaron una vez que el disco -y la película- "The Wall" sacudió al mundo a principios de los '80. Respecto al rock, creo que a ese perro aún le quedaban -y le quedan- varios trucos por aprender. Para muestra hay varios botones, aunque no los señalaré acá, por cierto.

Todo esto me hizo pensar en el querido y vapuleado rock and roll, cuya muerte ha sido tantas veces anunciada, nunca con certeza afortunadamente. Hace 34, unos jóvenes pelilargos tenían fe en el rock y en su talento. Hoy, ya más calvos y algo más gruesos, ellos siguen aquí, ellos, nosotros y el rock, el nuestro y el vuestro, el de antaño y el de hoy. ¿Por qué hoy habríamos de tener menos fe?

martes, 25 de abril de 2006

El no-decir de la Neolengua

(escrito el 23 de agosto de 2005, y por alguna razón olvidado)
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No por obvio menos interesante, el hecho de que los discursos periodísticos digan más por lo que callan que por lo efectivamente trasmiten al público no deja de hacerme sonreír de cuando en cuando.


Pensemos en el caso de la masacre de Antuco. Parecía un cuento épico, nuestra propia "Venganza de los Sith", con sus niños héroes muertos por el exceso de celo de su maestro. Se apuntaron dedos acusadores, se dijeron palabras de buena crianza... pero nadie en el mainstream parecía dar cuenta de cómo éste hecho devela -una vez más- el carácter clasista de la institución del servicio militar. ¿Por qué ni el Comandante en Jefe del Ejército ni el Ministro de Defensa viajaron a la zona en cuanto se supo de la tragedia? Porque los muertos eran pobres... hijos de campesinos, de obreros, mapuches... Seguro que su reacción habría sido distinta si la malograda maniobra hubiera tenido lugar en el marco de una escuela de oficiales con rubicundos descendientes de las clases acomodadas del país. Hubieran rodado cabezas galoneadas con 3 estrellas. Pero no. Basta con encontrar un chivo expiatorio en los mandos medios -el mayor Cereceda- y esperar a que la gente vuelva a interesarse en el reality. Al final Santiago es Chile y los padres de esos jóvenes viven muy lejos, así que ¿qué mas da?

Mientras escucho las palabras de Jorge Correa Sutil en un noticiero nocturno me vuelve a agarrar la misma sonrisa. Se discute si hubo o no espionaje a Piñera. No es espionaje, dice el personero: es una labor de inteligencia. Y no es contra personas, se estudian "escenarios de conflictividad". De hecho a quienes se estaría investigando no es al candidato, sino a los indígenas de la Isla Grande. El gobierno quiere saber "la intensidad de su reclamo", para poder "controlar la violencia" o alguna frase del newspeak político. Por ejemplo, saber si las comunidades tenían títulos de dominio o de merced que pudieran presentar en sus reivindicaciones. Fernando Paulsen me sorprendió al preguntar a Correa porqué esa información no era recopilada y presentada por la CONADI si se basaba en datos públicos, como las escrituras o títulos. No recuerdo de qué forma escurrió el bulto el ministro, pero al final queda claro que la óptica desde la que el Gobierno ve el conflicto mapuche es por sobre todo policial.

Si no, ¿por qué creer que un reclamo legítimo -en tanto se basa en títulos- pueda ser foco de conflicto, salvo porque de antemano se piensa en no atenderlo? Es lo único que se me ocurre. Es decir, queda claro que el gobierno espía... perdón: "hace labor de inteligencia" sobre los grupos indígenas -afirmación que seguro parece ingenua a quienes sufren los efectos de esa "labor" en su vida cotidiana. Como también el hecho de que los trabajos de Inteligencia no se hacen porque sí ni por casualidad, tienen fines determinados y obedecen a una política determinada.

Cuáles son unas y otras es algo que no quiero especular ahora, pero que cada uno saque sus conclusiones. No vamos a rasgar vestiduras ahora: todo gobierno tiene servicios de inteligencia, y el de la Concertación no es la excepción -afirmación que no sólo debe parecer ingenua sino obvia a mucha gente que ha pasado por ésas desde inicios de los '90. Deberian agregarlo a los eslóganes de campaña. "Recuerda: El Hombre Que Fuma te vigila".

miércoles, 19 de abril de 2006

Rock'n'Fuckin'Roll: Nashville Pussy en vivo

Aunque ya ha pasado algo de tiempo, aquí les dejo con esta reseña...

NASHVILLE PUSSY, TOKYO DRAGONS, MOTORCITY DAREDEVILS

1 de abril, Garage, Londres.

Mi primer contacto con Nashville Pussy fue a través de un viejo ejemplar de la revista Metal Hammer. Era un reportaje sobre festivales de rock en Europa, no recuerdo si sobre Donington, Wacken, o algo en Suecia; como fuera, ahí aparecía la foto de Ruyter Stuys, brazo derecho en alto, la cabellera rubia y salvaje, el generoso escote, guitarra en mano, gritándole algo al público. El artículo hacía referencia a las tetas (sic) de la guitarrista, pero decía poco sobre la banda en sí. Lo demás lo deduje yo mismo: la bandera confederada, el nombre, la gorra de camionero del cantante. Southern Rock, lo que sea que signifique esa etiqueta.

Fue más o menos lo que pensé cuando Linda, una amiga, me dijo que iban a estar tocando dentro de poco en Londres. La cosa prometía ser divertida: rock, cerveza y tetas. "La guitarrista de NP es una dama realmente sexy" dijo Linda. "Tienes que ir a verlos. Es sencillo: rock and roll, simple, nada muy complicado, algo para divertirse". Oh bueno, reconozco que no soy el tipo más rogado del mundo cuando alguien me está invitando a ver una banda de rock, sobe todo si tiene tantos "valores agregados" como prometía esa noche.

Así que ahí estábamos, listos para el rock, mientras hacíamos la previa en un bar cercano al lugar del concierto. El bar se llamaba "The Famous Cock", pero no daba muchas pistas sobre quién sería el dueño de la "famosa polla". No alcanzamos a averiguarlo, pues era hora de allegarse al Garage, aunque mis colegas no se veían muy entusiasmados respecto a los teloneros, Tokyo Dragons. "No son muy interesantes. Son basura" había dicho Linda, y eso me dejó metido un rato. De cualquier forma, no podía ser tan malo, pensé. Y de hecho nos llevamos una pequeña sorpresa, pues antes que los mencionados dragones se presentó otra banda, llamada Motorcity Daredevils. Estos individuos nos presentaron un hard rock sucio y bastantes pinceladas de stoner en la mezcla; rock callejero, con olor a cerveza y tabaco. Te podías imaginar eso mirando al vocalista, con su camisa blanca y sus gafas Ray Ban, pero sus riffs eran de los que te hacen mover la cabeza. Un set de poco más de media hora, donde al típico mid-tempo hard rock se añadían un par de canciones rápidas, algo para cabecear con más fuerza, en fin... Un tema algo más lento y pegado cierra su show. Nos fuimos cerca de la barra, para ver el mesón con la mercancía de la banda y volver a llenar nuestros vasos. Su demo de 3 temas valía luca, así que me lo compré.

Luego de un rato subió Tokyo Dragons a escena... y la verdad sea dicha, al cabo de un rato empecé a disfrutarlo. Es cierto, su hard rock medio blusero, en la línea de lo que algunos llamarían "glam rock" de escuela californiana, muy '80s, no era nada del otro mundo; no había redescubierto nada, se podría decir. Así y todo, sus canciones tenían ritmo, y para el ánimo fiestero que había en el lugar eso fue más que suficiente. Se notaba que los tipos ya tenían su público, además. El vocalista sonaba un poco como al de Cinderella o Jackyl, es decir, ese tono agudo, ... oh bueno, a estas alturas ya sabrán a lo que me refiero. Incluso Linda estuvo vacilándolos un rato al final.

Terminan su set y bueno, en pocos minutos ya Nashville Pussy estaba instalando sus equipos. No sé cómo me las arreglé para llegar desde la barra hasta donde estaban Linda y Pete con dos vasos de cerveza y no derramarlos, ni tuve tiempo para preguntámelo, pues en ese momento las luces se encendieron, la batería empezó a marcar el ritmo, y al centro del escenario el vocalista, Blaine Cartwright, gritó "What's the time?!". "It's PUSSY time!" le contestó Karen Cuda, la bajista, y eso fue todo lo que se necesitó para que quedara la crema. Todo el mundo saltando, los vasos de cerveza volaron, y su contenido obviamente cayó sobre todos nosotros. Eramos una masa humana compacta, apestando a cerveza, tabaco y sudor, saltando y moviendo la cabeza al ritmo del sucio rock and roll de NP.

¿Southern Rock? Que importaba. Era fuerte, era sucio, era divertido, y qué diablos, era justo lo que necesitaba. Hacía tiempo que no estaba en una tocata tan... enérgica, no sé como describirlo. Ver tocar a una buena banda siempre es bueno, pero en este caso además era divertido. De todas las tocatas a las que he ido, no recuerdo ninguna donde una mujer increíble me haya escupido Jack Daniels encima... Y es que la guitarrista se roba el show. No sólo por aquellas "dos buenas razones", sino porque realmente es un espectáculo verla: sexy, ruda, rockera, tirando patadas al aire, sacudiendo su cabellera, tocando realmente en la cara del público... qué decir, esta chica sí que tiene actitud. Creo que los que estábamos a la derecha del escenario en su mayoría teníamos nuestros sentidos puestos en ella. De todas formas, el frontman no se veía opacado por eso; había una sensación de equilibrio en escena, en fin, sea como sea, fue una entrega de puro y duro rock'n'roll.

La audiencia estaba bastante prendida, muchos volaban por sobre las cabezas hasta caer en el escenario y luego de vuelta al público; fue tanto que en un momento el cantante pidió que se calmaran, porque en una tocata reciente un tipo le había roto la guitarra de una patada, y ahora no quería parar. De todas maneras no dejaron de agradecer la respuesta del público inglés --estaban vueltos unos monos-- y luego de su último tema, invitaron a los integrantes de Tokyo Dragons arriba para terminar el show con una versión de "You Shook Me All Night Long" de AC/DC. Muy apropiado, para una banda que nos sacudió buena parte de la noche.

Cansados como estábamos, nos detuvimos un rato en la barra, para recobrar el aliento antes de irnos. Aunque las historias y anécdotas que siguieron son probablemente material para otro artículo, supongo que es un cierre apropiado decir que desde la barra divisamos a Ruyter Stuys y, obviamente, nos acercamos a conversar. Uno tipo que me había conocido ahí le dijo que yo era de Chile, a lo que reaccionó hablando un par de cosas en castellano y contándome que tenía ganas de visitar nuestro país. Quedamos en que yo la iba a invitar a carretear al Bar de René cuando eso sucediera. A la espera de que se concretara la invitación, accedió a sacarse una foto conmigo, y a pesar de que salió oscura, puedo decirles, modestamente, que lo comido y la bailado no me lo quita nadie. Je.

Referencias en la web:

Motorcity Daredevils en Myspace
Tokyo Dragons donde mismo
Pagina de Nashville Pussy


jueves, 6 de abril de 2006

Viaje infernal

Si la perspectiva de viajar 11 horas ya es suficiente para desarmar espíritus, la de estar forzado a esperar 6 horas de más dentro del avión es como para no creerla. Pero así sucedió.

El check in y todo eso ya anduvo lento, sin asientos asignados para algunos, y una laaarga laaarga fila. Una vez en el avión, demoras para cargar el equipaje, disculpas del capitán cada 10 o 15 minutos diciendo que partiríamos en... 10 o 15 minutos. Y después de muchas disculpas, nos dicen que un pasajero en la parte de atrás está causando problemas y será bajado del avión por la policía, lo que efectivamente sucedió: 5 tíos armados y con chaleco antibalas que se llevaron de un ala al troublemaker, un brasileño bastante arriba del balón que estaba siendo deportado.

Pero eso no fue todo!!! Debido a la demora se perdió el turno o como-se-llame del avión para despegar, así que había que hacer un nuevo plan de vuelo, programar esto y lo otro, o como muy bien dijo el capitán en uno de sus informes: there's so many goddamn things to do... había tantas malditas cosas por hacer. Choreado el hombre. Nosotros, para qué decir. Y cada discurso del capitán era repetido en castellano y portugués... No, si por disculpas no se quedaban.

Finalmente salimos... 11 horas de vuelo, "Las Crónicas de Narnia" y "El Fugitivo" para amenizar el viaje --aparte de la música, esta vez el homónimo primer disco de The Doors y el "Innervisions" de Stevie Wonder (bastante bueno hay que decir) y salpicado ocasionalmente por "Purple Rain" de Prince --y me preguntaba entonces, porqué Michael Jackson fue el "rey del pop" si Prince era mejor que él...? En fin... fue una larga noche hasta llegar a Sao Paulo.

Ahí, dirán, la cosa siguió como lo programado, ya que habíamos llegado a tiempo. ¡Pues no! Ande a saber usted porqué pero estuvimos cerca de tres horas dentro del avión sin ir a ninguna parte. No fue simplemente la escala, sino que hubo problemas para despegar y todo eso... En esas circunstancias, realmente, lo único que queríamos era irnos. O un trago. O un cigarro. O una geisha (como quería mi compañero de asiento). Demonios. No cabía sino esperar...

Finalmente salimos a Bs. Aires, donde rápidamente tomamos un vuelo de conexión a Santiago. Esta vez no hubo demoras, ni nada... simplemente los trámites de rigor, y así fue como a las 4 de la tarde toqué suelo nacional. Bueh, es un decir... pero bueno, al menos, ya estaba en casa.

(p.d.: si, yo también me aburrí)

lunes, 3 de abril de 2006

That's it



Si, la hora llego, bueno, no la hora exacta, aun queda tiempo para unas compras de ultimo minuto, y luego al metro, al aeropuerto de Heathrow y esperar... esperar y esperar hasta que llegue el momento de salir, "salir a volar tan alto como un cóndor..." horas y horas de vuelo que se reducirán hasta encontrar el punto de partida.

Que debería ser Santiago de Chile no? Con "todo incluído". Con todos y todas incluídos.

Divago. Esto no debería terminar así, pero... that's it. And it is what it is.

domingo, 2 de abril de 2006

Que hora es.




El reloj marca la hora de irse. Aunque mi vuelo sale mañana en la noche, ya es poco lo que alcanzaré a hacer hasta entonces.

¿Nostalgia? No, todavía no. No perderé los recuerdos, ni las amistades. Tampoco las fotos, los olores ni los sabores. Quizá una pena vaga por la incertidumbre de no saber cuando será la próxima.

Debería recordar lo que me dijo un amigo en una ocasión similar... No digas adiós, sino hasta la vista. Hasta la próxima.

Hasta la próxima entonces, Londres.

Lndn_hires

malaimagen: Advertencia

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